Ayer 121/2021 (1): 335-351
Sección: Ensayo bibliográfico
Marcial Pons Ediciones de Historia
Asociación de Historia Contemporánea
Madrid, 2021
ISSN: 1134-2277
DOI: 10.55509/ayer/121-2021-13
© Thomas Christiansen
Recibido: 15-01-2020 | Aceptado: 09-07-2020
Editado bajo licencia CC Attribution-NoDerivatives 4.0 License
Refugiados y migrantes: situación actual y perspectivas históricas y futuras
Thomas Christiansen
christiansenthomas1@gmail.com
Resumen: Este artículo analiza tanto la situación actual de los refugiados y migrantes como los precedentes históricos y las perspectivas de futuro. A nivel global, el Alto Comisariado de Refugiados de Naciones Unidas registró en 2018 cerca de 75 millones de refugiados, el número más alto desde los años cuarenta. Sin embargo, el artículo demuestra que el estado actual, aunque complejo, tiene muchas similitudes con situaciones históricas previas. Así, lo que vivimos ahora no está totalmente fuera de lo normal, aunque incluya situaciones muy difíciles para millones de personas. Por otro lado, el análisis demuestra también la posibilidad de que todo empeore en las próximas décadas y de que una falta de voluntad política a nivel global para evitarlo conduzca a una crisis sin precedentes.
Palabras claves: refugiados, migrantes, migración mixta, genocidios.
Abstract: The article analyses the current situation with regards to refugees and migrants, as well as historical precedents and future perspectives. In 2018, the UN High Commissioner for Refugees registered close to 75 million refugees in the world, which is the highest number since the 1940s. However, the article shows that the current situation, although complex, has many similarities with historical situations. Hence, what we are witnessing today is not something that is completely abnormal even though it includes very difficult situations for millions of people. Yet, the analysis also shows that it is likely that the situation will become worse in the coming decades, and that a global lack of political will to avoid this might lead to a unprecedented crisis.
Keywords: Refugees, migrants, mixed migration, genocides.
En su último informe anual de junio de 2019, el Alto Comisariado de las Naciones Unidas de Refugiados (en adelante, ACNUR) estimó que el número global de «refugiados» 1 era casi de 75 millones 2. Es el número más alto registrado desde los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Ante esa observación, es relevante hacerse la siguiente pregunta: ¿estamos viviendo años de crisis o lo que vivimos al principio del siglo xxi es una situación «normal» dentro de la historia de la humanidad? El objetivo del texto es dar una respuesta tentativa a esta pregunta analizando tanto la situación actual como el pasado, pero también incluyendo perspectivas futuras. La principal conclusión del análisis destaca que el escenario actual no es excepcional dentro de la historia de la humanidad. Aun así, la falta de respuestas adecuadas y las predicciones sobre el desarrollo demográfico llevan consigo el riesgo de que la situación llegue a una verdadera crisis sin precedentes históricos.
En 2017 visité Moria, un campo de refugiados en la isla de Lesbos en Grecia. En 2015, Lesbos había sido uno de los principales puntos de entrada de la ola de refugiados que llegó a Europa y que provocó «la crisis europea de refugiados».
En general, las condiciones en el campo no eran buenas y esto no ha mejorado en la actualidad. Sin duda, eran las mujeres quienes se encontraban en circunstancias especialmente complicadas, amenazadas por la violencia y la posibilidad de ser violadas. La situación llegó a ser tan dura que algunas elegían dormir con hombres al azar con la esperanza de quedarse embarazadas, debido a que las mujeres que se quedaban encinta eran consideradas personas muy vulnerables y, por ello, transferidas a otro campo en Lesbos con mejores condiciones.
Además, el aspecto físico del campo recordaba a un campo de concentración, con una doble valla con alambre de espino por encima y un espacio para que los perros anduvieran sueltos entre las dos vallas si fuese necesario. La inseguridad sobre el futuro, la falta de privacidad, el aspecto físico del campo y, en muchos casos también, las experiencias traumáticas durante el viaje a Grecia desde sus países de origen llevaban a los refugiados a vivir graves tensiones dentro del campo.
Durante mi visita hablé con el comandante del centro, quien me contó que en Moria había gente de más de sesenta nacionalidades, casi todas de África y Asia. Es decir, solo en Moria dos de cada tres personas procedían de estos dos continentes. Y esto había ocurrido a pesar de que, al salir de sus países de origen, habían iniciado un viaje con muchos peligros que podía llevarlos a la muerte. No obstante, miles y miles de personas habían viajado cruzando montañas, ríos, desiertos y mares, pagando dinero —ahorrado a veces con muchos esfuerzos— a contrabandistas, policías, militares y civiles con un resultado incierto.
Una explicación a la persistente motivación individual para iniciar el viaje la podemos encontrar en una publicación reciente del Mixed Migration Centre 3 (en adelante, MMC), que analiza la relación entre la diáspora de Mali, Eritrea y Bangladesh y los refugiados e inmigrantes recién llegados a Italia desde estos tres países. El MMC descubrió que, en este caso, las personas de la diáspora por lo general contaban su estancia en Italia en términos positivos, pero al mismo tiempo desanimaban a sus compatriotas a iniciar el viaje a Europa por los peligros relacionados con un trayecto ilegal. No obstante, el MMC también concluyó que la mera existencia de una diáspora funcionaba como un incentivo indirecto para iniciar el viaje para los que estaban en los países de origen, mientras que, en la mayoría de los casos, las informaciones sobre los peligros del viaje no llegaban a los que viajaban 4. Es decir, parece que la sola existencia de una diáspora en un país puede atraer a más personas.
Sin embargo, para responder a un nivel más general a la pregunta sobre si la situación actual es normal o responde a un momento de crisis es necesario analizar con más profundidad la cuestión misma de los «refugiados».
Los números actuales de ACNUR muestran que la falta de atención al tema después de la crisis de refugiados en Europa en 2015 no es un reflejo de la situación actual a nivel global. Al mismo tiempo, es importante subrayar que el grupo de «refugiados» es muy heterogéneo y no solo incluye a las personas que vi en Lesbos, sino también a otras en diversas circunstancias. Por eso, para profundizar en el análisis resulta imprescindible entender bien algunos conceptos básicos.
Un término usado con frecuencia en el estudio de los movimientos de «refugiados» es mixed migration, es decir, migración mixta. El MMC define la migración mixta como «movimientos transfronterizos de gente que incluyen a refugiados que huyen de la persecución y el conflicto, víctimas del tráfico y personas que buscan una vida mejor y unas oportunidades mayores» 5.
Como se indica en la definición de migración mixta, el concepto incluye varios grupos; en este contexto se hace normalmente una distinción entre siete: refugiados, solicitantes de asilo, desplazados internos, apátridas, retornados, víctimas de tráfico de seres humanos e inmigrantes. En la Tabla 1 se muestran las características principales de cada uno de ellos.
Tabla 1
Grupos principales de refugiados e migrantes
|
Refugiados y similares |
Refugiados: personas reconocidas como refugiados según la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, originalmente de 1951 y modificada en 1967. Para ser reconocido como refugiado según la Convención es necesario que una persona se encuentre fuera de su país o, en caso de personas sin nacionalidad, esté fuera del país de su antigua residencia habitual. |
|
Solicitantes de asilo: personas que están en el proceso de obtener el estatus legal de refugiado. Es importante señalar que las personas de un mismo grupo puedan ser tanto refugiados como solicitantes de asilo, dependiendo de las situaciones individuales. |
|
|
Desplazados internos: personas que cumplen con las condiciones para obtener el estatus de refugiados, con la excepción de que siguen viviendo en su propio país. |
|
|
Retornados: personas que antes eran refugiados o desplazados internos, pero que han vuelto a su país o región de origen. |
|
|
Apátridas: personas que no tienen un país que los reconozca como ciudadanos y que, por tanto, a menudo se encuentran en un limbo legal. |
|
|
Migrantes |
Migrantes voluntarios: personas que salen de su lugar de origen en busca de una vida mejor en otro lugar, pero sin ser perseguidas ni personalmente ni por su pertenencia a un grupo determinado. La migración puede ser temporal o permanente y puede darse dentro de un país o cruzando la frontera. |
|
Migrantes forzosos: personas que han sido esclavizadas como parte de la migración. |
En muchos casos, tanto en los medios de comunicación como en las conversaciones entre familiares y amigos no se hace una distinción entre estos siete grupos, a pesar de que sus motivaciones y condiciones pueden ser muy diferentes. En cierto sentido es comprensible, y la confusión está probablemente relacionada con al menos cinco asuntos.
En primer lugar, en el discurso diario puede ser difícil distinguir entre los términos, y por eso es más fácil agruparlos a todos dentro de conceptos como «refugiados» o «inmigrantes». En segundo lugar, la existencia de la migración mixta, es decir, el hecho de que a menudo varios de los siete grupos se mezclen entre sí. Las personas pueden salir de los mismos países, hacer los mismos itinerarios y llegar a los mismos destinos geográficos, pero tener historias individuales muy distintas. En tercer lugar, es bien probable que a nivel individual se puedan encontrar motivos mixtos y complejos, es decir, tanto motivos relacionados con la persecución y/o la violencia como motivos económicos. Por tanto, un individuo también puede representar en sí mismo un caso de migración mixta. En cuarto lugar, es complicado entender lo que está pasando. Los conflictos y las condiciones económicas y sociales en países lejanos de Europa no son temas que dominen las primeras páginas de los periódicos o salgan en televisión cada día. Muy a menudo, son temas complicados y es comprensible que pueda resultar abrumador mantenerse al día con, por ejemplo, los últimos acontecimientos en la República Demócrata del Congo o Afganistán. Por último, a menudo hay motivos políticos para llamar o bien «refugiados» o bien «inmigrantes» a un grupo determinado. La razón es que el vocabulario usado tiene implicaciones tanto en la descripción de la situación en origen como en el modo en que los habitantes de los países de acogida perciben a las personas que llegan.
En estas circunstancias, las explicaciones simples pueden ser más fáciles de comunicar y también de comprender. Esto resulta en especial evidente cuando las causas de la migración mixta son invisibles y están a mucha distancia, mientras las consecuencias, es decir, la llegada de refugiados y migrantes, son inmediatamente visibles en el día a día.
Con los conceptos en orden, vamos a volver a la cifra de casi 75 millones de «refugiados» del informe de ACNUR de junio de 2019. Al respecto es importante resaltar que dicho informe utiliza el concepto de «personas de interés» cuando hace una descripción del grupo, y que los refugiados constituyen solo un subgrupo del colectivo de «personas de interés». Este último concepto incluye siete categorías que corresponden a las cinco primeras descritas con anterioridad, más el caso especial de los venezolanos y, para terminar, el grupo «diversas personas de interés».
El número de personas dentro de cada uno de los siete grupos de ACNUR se muestran en la siguiente tabla.
Tabla 2
Número total de personas de interés para ACNUR
|
Categoría |
Número de personas (millones) |
Porcentajedel total |
|
Desplazados internos |
41,4 |
55 |
|
Refugiados |
20,4 |
27 |
|
Apátridas |
3,9 |
5 |
|
Solicitantes de asilo |
3,5 |
5 |
|
Retornados |
2,9 |
4 |
|
Venezolanos desplazados |
2,6 |
3 |
|
Otras personas de interés |
1,2 |
2 |
|
Total |
74,8 |
100 |
Fuente: UNHCR: Global Report 2018, 2019, p. 5.
Es importante advertir que la tabla 2 no incluye ni a los inmigrantes propiamente dichos, con la excepción de los venezolanos, ni a las víctimas de tráfico humano. Sin embargo, es bien posible que algunas de las personas de interés registradas por ACNUR, en realidad, pertenezcan a una de estas dos categorías.
En la tabla 3 se observan las cifras de ACNUR divididas por continentes, es decir, se aprecia dónde encontramos hoy en día a las personas de interés. Nótese que los números no indican de dónde proceden, sino dónde están físicamente por el momento. En su gran mayoría, las personas se encuentran cerca del lugar de procedencia, es decir, en el mismo continente, pero no siempre es ese el caso.
Tanto la tabla 2 como la tabla 3 demuestran que, a nivel global, el número de desplazados internos es bastante mayor que la suma de refugiados, apátridas y solicitantes de asilo.
Si prestamos más atención a los detalles del informe de ACNUR, observamos además que hay un número relativamente limitado de países de procedencia de la mayoría de los refugiados y desplazados internos. En la tabla 4 se muestran las cifras de ACNUR con respecto a los países que generan más personas de interés, de lo que se concluye que trece países han generado casi 56.000.000 de ellas.
Tabla 3
Número total de personas de interés para ACNUR por continentes
|
Categoría |
África |
América |
Asia y Pacífico |
Europa |
Oriente Medio y África del Norte |
Total |
|
Desplazados internos |
17.659.084 |
8.061.972 |
2.686.705 |
2.715.426 |
10.301.960 |
41.425.147 |
|
Refugiados |
6.335.412 |
643.274 |
4.214.605 |
6.474.562 |
2.692.702 |
20.360.562 |
|
Apátridas |
711.589 |
6.892 |
2.229.4011 |
533.340 |
370.761 |
3.851.9831 |
|
Solicitantes de asilo |
484.224 |
1.311.654 |
176.332 |
1.247.229 |
283.845 |
3.503.284 |
|
Retornados |
924.712 |
23.900 |
624.625 |
251 |
1.333.252 |
2.906.740 |
|
Venezolanos desplazados |
0 |
2.592.9482 |
0 |
0 |
0 |
2.592.9482 |
|
Otras personas de interés |
318.608 |
209.090 |
570.573 |
71.652 |
12.987 |
1.182.910 |
|
Total |
26.433.629 |
12.849.730 |
9.470.606 |
11.042.460 |
14.995.514 |
74.791.939 |
Notas: 1) Incluye 906.635 refugiados de Myanmar en Bangladesh y 125.000 apátridas en Myanmar. Ambos grupos también están incluidos en el número de refugiados. 2) Aparte de los 2,6 millones de desplazados, ACNUR estima que hay 460.000 solicitantes de asilo y más de un millón de emigrantes en estado regular en otros países.
Fuente: UNHCR: Global Report 2018, 2019, p. 61.
Tabla 4
Lista de países que generan mayor número de personas de interés
|
Categoría |
República Democrática del Congo |
Sudán del Sur |
Somalia |
Nigeria |
República Centroafricana |
Venezuela |
|
Desplazados internos |
4.500.000 |
1.900.000 |
2.600.000 |
2.500.000 |
640.970 |
0 |
|
Refugiados |
720.310 |
2.300.000 |
949.650 |
276.850 |
590.875 |
0 |
|
Retornados |
6.630 |
136.155 |
10.700 |
0 |
341.430 |
0 |
|
Venezolanos desplazados |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
2.592.9481 |
|
Total |
5.226.940 |
4.436.155 |
3.560.350 |
2.776.850 |
1.573.275 |
2.592.948 |
|
Categoría |
Colombia |
Afganistán |
Myanmar |
Ucrania |
Siria |
Iraq |
Yemen |
|
Desplazados internos |
7.800.000 |
2.100.000 |
128.000 |
1.500.000 |
6.200.000 |
1.800.000 |
2.100.000 |
|
Refugiados |
0 |
2.400.000 |
906.000 |
0 |
6.600.000 |
277.800 |
264.370 |
|
Apátridas |
0 |
0 |
600.000 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
Retornados |
0 |
16.220 |
0 |
0 |
1.610.950 |
945.000 |
43.680 |
|
Total |
7.800.000 |
4.516.220 |
1.634.000 |
1.500.000 |
14.410.950 |
3.022.800 |
2.408.050 |
Notas: 1) Aparte de los 2,6 millones desplazados, ACNUR estima que hay 460.000 solicitantes de asilo y más de un millón de emigrantes en estado regular en otros países.
Fuente: UNHCR: Global Report 2018, 2019, pp. 66, 88, 106, 126 y 144.
Esta revisión de la situación actual muestra que, al menos por ahora, algunas crisis puntuales pueden producir consecuencias abrumadoras, afectando a millones y millones de personas. Asimismo, es también notable que la gran mayoría de los individuos afectados ni siquiera salga del país, sino que se quede relativamente cerca de su lugar de origen.
Es difícil no impresionarse por los números de ACNUR presentados arriba, casi 75 millones de «personas de interés», más un número desconocido de inmigrantes. Es un colectivo muy numeroso. Sin embargo, al mismo tiempo, los 75 millones no representan más que aproximadamente un 1 por 100 de la población global al principio del siglo xxi 6.
La lista de países generadores de refugiados, solicitantes de asilo y desplazados internos en la tabla 4 también indica que la mayoría de los países no genera grandes flujos de esos grupos.
Con este conocimiento es hora de volver a la historia para tratar de averiguar si estamos viviendo años de crisis o lo que presenciamos al principio del siglo xxi constituye una situación «normal» dentro de la historia de la humanidad.
Obviamente, está fuera de las posibilidades de un estudio como este analizar «toda la historia» para responder a esta pregunta, así que nos limitaremos a hacer referencia a ciertos hechos recientes e importantes. Y veremos que no es difícil encontrar otras situaciones históricas con grandes grupos de refugiados (como en Siria), genocidios (como en Myanmar) o migraciones.
La Segunda Guerra Mundial, tanto durante el conflicto como en la posguerra, generó un alto número de víctimas de genocidios, refugiados y migrantes. Dos ejemplos obvios fueron el holocausto —durante la conflagración— y la migración de gran número de judíos de Europa a Palestina/Israel en la segunda parte de la década de los años cuarenta. Esta historia combina algunos factores que pueden reconocerse en contextos contemporáneos: persecución étnica, fronteras cerradas para la gente que intentaba escapar, genocidios, fugas y migraciones, y, por último, los conflictos con los habitantes del país en donde se establecieron los refugiados e inmigrantes.
Otro ejemplo relacionado con la Segunda Guerra Mundial, pero del otro lado del conflicto, corresponde a las personas de habla alemana en el este de Europa. Millones de individuos fueron evacuados o huyeron ante el avance del ejército soviético durante la guerra o fueron expulsados del este de Europa después de 1945. Dado el caos al final de la guerra y la falta de estadísticas fiables, el número total de afectados no puede concretarse, pero los investigadores han estimado que fueron unos doce millones durante o después de la guerra.
El concepto de genocidio solo data de 1944 y fue ideado por el jurista judío-polaco Raphael Lemkin. No obstante, a pesar de que el concepto es relativamente nuevo, no resulta difícil encontrar ejemplos históricos de genocidios más antiguos. Es el caso del de los armenios y griegos por parte del Imperio otomano primero y de Turquía después durante y después de la Primera Guerra Mundial. Se ha estimado que estos genocidios supusieron la matanza de un total de dos millones de personas, con los armenios como víctimas principales. El genocidio de los armenios y los griegos generó migraciones importantes de los supervivientes. En el caso griego, además, se tradujo en el «intercambio de población» entre Grecia y Turquía acordado en 1923.
Por otro lado, no hay que fijarse solo en el siglo xx para localizar tanto genocidios como flujos migratorios masivos. Si vamos algo más al norte del espacio armenio, griego y turco, y unos sesenta años atrás, nos encontramos con lo que, según algunos historiadores, fue el primer ejemplo de genocidio en el sentido moderno del término. Se trata de los circasianos, a quienes el Imperio ruso forzó violentamente a migrar de sus áreas de origen en el Cáucaso en los años sesenta del siglo xix, encontrando la mayoría de los supervivientes su nuevo espacio de residencia en el Imperio otomano. Se estima que como resultado del genocidio y la migración forzada alrededor del 95 por 100 de su población murió o fue reubicada.
Todos los ejemplos anteriores corresponden a Europa y sus alrededores, pero la historia de la colonización y el imperialismo occidental también aporta un sinfín de casos en otros continentes, como el trato dado a la población nativa del Estado Libre del Congo en África y, en menor escala, el genocidio de los indígenas en Argentina, ambos acontecidos a finales del siglo xix.
Sin embargo, como es obvio, las migraciones masivas no tienen por qué ser resultado de genocidios previos, lo que apunta en la dirección de los dos tipos de migraciones mencionados arriba, es decir, la migración forzosa y la migración voluntaria. Ejemplos de cada una de ellas tienen el Atlántico como denominador común.
Primero, la migración masiva de europeos en el último tercio del siglo xix y principios del xx. Fue especialmente llamativa, ya que se estima que más de treinta millones de europeos cruzaron el Atlántico entre 1870 y 1914 buscando una vida mejor en las Américas y/o huyendo de las persecuciones y la violencia.
Segundo, la migración no-voluntaria de los millones de africanos que cruzaron también el Atlántico, pero en este caso como esclavos destinados a ser mano de obra forzosa en las plantaciones de las Américas. Y, obviamente, este tráfico humano también tenía su correlato en la propia África con la difundida práctica del comercio de esclavos, anterior y paralelo al comercio transatlántico de los mismos.
Este rápido repaso indica que, al principio del siglo xxi, no nos encontramos en una situación excepcional ni con respecto a los refugiados ni con respecto a la migración voluntaria. Sin embargo, es más difícil decir si la cantidad relativa de refugiados y migrantes en la actualidad es mayor o menor que en un periodo histórico anterior dado. La inmigración forzosa está menos extendida ahora que en los años del tráfico intensivo de esclavos, ya fuera atlántico o interafricano, pero la práctica sigue existiendo.
Como muestra el análisis previo de acontecimientos actuales y pretéritos, el flujo de refugiados, desplazados internos e inmigrantes es un proceso complejo; complejidad que se incrementa aún más cuando profundizamos con detalle en los grupos que se van y en los que se quedan. Fugarse o emigrar no es necesariamente una experiencia simple o fácil, dado que a menudo requiere recursos tanto económicos como humanos. Es decir, demanda recursos que no están al alcance de cualquiera.
En este sentido, el caso actual de Venezuela resulta muy esclarecedor. La Organización Internacional para las Migraciones (en adelante, OIM) realiza entrevistas a los venezolanos que, durante su periplo, van de Ecuador a Tumbes, en Perú. Igualmente, en la ciudad peruana de Tacna entrevista a venezolanos que salen de Perú rumbo a Chile. Algunas de las respuestas grabadas en febrero y marzo de 2019 mostraban que eran sobre todo jóvenes, educados y solteros quienes pasaron por Tumbes. Para llegar allí, la mayoría había viajado 2.200 kilómetros desde Cúcuta en Colombia, la frontera más utilizada para salir de Venezuela. Alrededor del 60 por 100 tenía entre dieciocho y veintinueve años, un 50 por 100 había terminado la escuela secundaria y casi otro 30 por 100 había empezado o terminado los estudios universitarios. Para llegar a Tacna, en la frontera con Chile, hay que atravesar 2.500 kilómetros por Perú. Las entrevistas de OIM en Tacna revelaban que casi un 50 por 100 de los venezolanos que llegaron allí había empezado o terminado estudios universitarios en Venezuela antes de salir. El destino principal de los venezolanos en Tacna era Santiago de Chile, que está a más de 2.000 kilómetros al sur, es decir, a casi 7.000 kilómetros de la frontera colombiana-venezolana en Cúcuta 7.
Otro ejemplo, pero esta vez histórico, se refiere a la emigración transatlántica italiana a finales del siglo xix. La gran mayoría de los italianos se dirigió a Estados Unidos, pero Brasil fue también un destino muy importante desde los años setenta del siglo xix a principios del xx. Sin embargo, hay una gran diferencia entre ambos casos. En Brasil, el destino principal de los inmigrantes italianos, igual que de otros europeos, fueron las plantaciones de café en el estado de São Paulo. Allí las condiciones no eran muy buenas y, como consecuencia, resultaba difícil, en principio, atraer suficiente mano de obra para satisfacer la demanda de los dueños de las plantaciones. Con objeto de solventar la situación, el estado de São Paulo aprobó un subsidio para los inmigrantes en los años ochenta. Es decir, los inmigrantes que llegaron a Brasil eran en su mayoría muy pobres antes de salir y solo emigraron allí cuando el estado de São Paulo suministró los recursos económicos necesarios.
Dicho de otra manera, los que se van como refugiados o migrantes no siempre son los pobres de los pobres, sino los que tienen acceso a un mínimo de recursos. Y el ejemplo de los venezolanos indica que las personas con más medios se desplazan más lejos. Además, los casos de los inmigrantes transatlánticos históricos, de los venezolanos y del grupo excepcionalmente heterogéneo del campo de Moria en Lesbos muestran que aquellos con recursos son capaces de recorrer grandes distancias a pesar de los peligros en la ruta y están motivados para hacerlo.
Los conflictos futuros son difíciles de predecir y esa dificultad incluye saber si van a generar refugiados a gran escala. No obstante, si la descripción de la situación global y la breve revisión histórica anteriores sirven para algo es para determinar que los conflictos sangrientos son hechos recurrentes en la historia de la humanidad. Parece difícil, sin embargo, saber cuándo y dónde ocurrirá la próxima crisis, porque las encontramos en todos los continentes a lo largo de la historia.
Por otro lado, cuando se habla de la migración mixta hay otro factor a tener en cuenta, el demográfico. Y es de esperar que los cambios futuros en ese sentido tengan diversas consecuencias para las migraciones en el siglo xxi. No es del todo predecible lo que va a ocurrir, pero al menos es posible tener una idea aproximada.
Según las previsiones de las Naciones Unidas, la población global va a alcanzar su pico con 11.000 millones a finales del siglo xxi 8. Otros, como el demógrafo canadiense Darrell Bricker, esperan que el pico sea inferior y se alcance ya a mediados de siglo 9. Sin embargo, las cifras del crecimiento demográfico a nivel global ocultan situaciones bien distintas: desde una disminución profunda de la población china o una disminución menor, pero todavía notable, en Europa, Estados Unidos, Japón y otros países industrializados 10, hasta un incremento de la población continua en África y parte de Asia y durante un tiempo más prolongado 11. Es probable que las consecuencias lleguen a ser mayores. Por ejemplo, el incremento continuo de la población en África puede llevar a conflictos armados basados en la pugna por los recursos naturales, con el consiguiente flujo de refugiados. Sin embargo, el informe de ACNUR mostró que hasta ahora estos tienden a quedarse en su gran mayoría en África y parece muy posible que esto no varíe. Al mismo tiempo, resulta difícil predecir la influencia del desarrollo demográfico sobre las migraciones transcontinentales. El asunto es que una parte del mundo va a entrar en una nueva fase, provocando un estancamiento y después una caída en la población, lo que irá de la mano de un envejecimiento de esta. Es posible que este escenario lleve consigo una demanda acentuada de mano de obra dentro de un par de décadas, por ejemplo, en Europa, China, Estados Unidos y Japón para realizar trabajos que la población nativa rechace al salario ofertado. La población africana todavía en incremento, joven y lista para migrar, puede ser una respuesta a esta situación con o sin la aprobación política y social de los países receptores.
Al comienzo de este artículo nos preguntábamos si, a principio del siglo xxi, en el ámbito de la migración y de los refugiados estamos viviendo años de crisis o se trata de un fenómeno «normal» desde una perspectiva histórica de la humanidad. El análisis ha demostrado que la situación actual, aunque compleja y grave, no es excepcional por el momento.
A lo largo de la historia es fácil encontrar genocidios, guerras y persecuciones que han generado millones y millones de refugiados. Además, hemos visto que acontecimientos relativamente locales pueden provocar grandes flujos de refugiados. Es decir, el hecho de que en un periodo concreto la gran mayoría de países no generen refugiados no impide que a nivel global puedan existir millones y millones de ellos. Estos pueden proceder de pocos países, como en los tres ejemplos mencionados en el artículo: el holocausto, por un lado; los cerca de doce millones de personas de habla alemana que se desplazaron o fueron expulsados durante y después de la Segunda Guerra Mundial, por otro, y, por último, en la actualidad, los trece países que han generado cincuenta y seis millones de «personas de interés» por el momento.
También fue fácil encontrar ejemplos de migraciones masivas tanto voluntarias como involuntarias. Dicho de otro modo, si se puede aprender algo de la historia de la humanidad en este tema es que las situaciones que provocan las migraciones masivas parecen ser recurrentes. Asimismo, resulta evidente que, aunque la gran mayoría de refugiados se desplaza dentro de su país o a un lugar próximo a él, la voluntad y la capacidad para hacer desplazamientos a larga distancia es impresionante. Lo hemos visto, por ejemplo, en el caso de los venezolanos y en la gran cantidad de nacionalidades que se encuentran en Moria. El ejemplo de los venezolanos en el siglo xxi, la migración forzosa contemporánea y la migración italiana del siglo xix también indican que son los que cuentan con más recursos los que se desplazan más lejos, mientras los pobres de los pobres o bien se quedan, o bien corren el riesgo de ser esclavizados en el proceso, o necesitan apoyos financieros para migrar.
El análisis también ha demostrado que refugiados e inmigrantes son conceptos distintos y que presentan diferencias importantes entre subgrupos. Sin embargo, en el mundo de hoy y probablemente también en un futuro a corto y medio plazo, los dos grupos se entremezclan en corrientes de migración mixta. Pueden proceder del mismo país y desplazarse a un mismo destino, y pueden ser difíciles de distinguir, ya que incluso a nivel individual las personas pueden tener motivaciones mixtas. Todos estos aspectos raramente se ven reflejados en el debate público y político donde la complejidad se reduce a menudo a conceptos simples.
En teoría, la humanidad tiene una solución «fácil» para limitar el número de refugiados en el mundo: mejorar el grado de democratización y reducir el número de persecuciones por causas étnicas, sexuales, políticas, etc. Sin embargo, hoy en día parece que muchos países no se mueven en esta dirección. Al mismo tiempo, el refuerzo de políticas nacionalistas y de aislamiento ideológico en el mundo occidental reduce la probabilidad de un giro global hacia un mundo donde vivan más personas en situaciones que no generen refugiados.
Es decir, a corto y medio plazo el número de refugiados no parece que vaya a disminuir y, en paralelo, el nacionalismo político cada vez más predominante en el mundo occidental no tiene la intención ni los medios para tratar de una manera adecuada a los refugiados que ya existen y a los que vendrán en el futuro.
Por otra parte, es factible que la evolución demográfica lleve aparejados desequilibrios tanto en países desarrollados como en países todavía en desarrollo. Aun si disminuye el número de refugiados, y como ya se ha dicho esto no parece probable, es muy posible que el otro componente de la migración mixta —los migrantes— crezca. Asimismo, no se puede descartar que los cambios climáticos también lleguen a producir un incremento en el número de migrantes. En resumen, es probable que el peso relativo de los refugiados e inmigrantes dentro de la migración mixta se modifique de vez en cuando por causas como guerras, crisis políticas, problemas económicos y/o cambios medioambientales. Sin embargo, como ya he dicho, no parece que las causas tanto del movimiento de refugiados como del movimiento de inmigrantes vayan a desaparecer a corto o medio plazo; más bien al contrario.
Cómo manejar este futuro constituye un reto que debería discutirse a nivel global. Por el momento, las estrategias predominantes pasan por cerrar los ojos o por adoptar soluciones «fáciles», como el cierre de fronteras. Sin embargo, eso conlleva el riesgo de una evolución totalmente descontrolada, donde ni se coseche el fruto de una solución ordenada a nivel global ni se eviten las nefastas consecuencias que para millones de personas supondría encontrarse en una situación de refugiado/solicitante de asilo/apátrida/inmigrante voluntario o inmigrante forzado. El resultado puede ser una verdadera crisis sin precedentes históricos.
1 Nótese que la palabra «refugiados» tiene que ser escrita entre comillas por el momento, ya que la situación es bastante más compleja de lo que se puede deducir de las noticias diarias.
2 UNHCR: Global Report 2018, 2019, https://www.unhcr.org/the-global-report.html.
3 El Mixed Migration Centre (MMC) es una red global, con un núcleo central en Ginebra y seis oficinas regionales. El MMC trabaja con una colección de datos, investigaciones, análisis y desarrollo de políticas basados en datos recogidos por las oficinas regionales. Este organismo depende de la ONG Consejo Danés de Refugiados (DRC), pero funciona como un ente independiente. Véase Chris Horwood, Bram Frouws y Roberto Forin (coords): Mixed Migration Review 2019. Highlights. Interviews. Essays. Data, Ginebra, Mixed Migration Centre, 2019, p. 10. Recuperado de internet (http://www.mixedmigration.org/resource/mixed-migration-review-2019/).
4 MMC: Outspoken but Unheard. How Diasporas in Europe Shape Migration Along the Central Mediterranean Sea Route, 2019, http://www.mixedmigration.org/resource/outspoken-but-unheard/.
5 MMC: MMC’s Understanding and Use of the Term Mixed Migration, s. d., http://www.mixedmigration.org/wp-content/uploads/2018/07/terminology_mmc.pdf (traducción de la revista).
6 En el momento de la escritura de este artículo, el sitio «Worldometers» informaba de que la población global estaba entre 7,7 y 7,8 mil millones (https://www.worldometers.info/).
7 International Organization for Migration (IOM): Flow Monitoring of Venezuelan Migration in Peru DTM Round 4, 2018, pp. 6-7. Recuperado de internet (https://dtm.iom.int/reports/peru-%E2%80%94-migration-flows-venezuela-round-4-november-2018).
8 United Nations, Department of Economic and Socil Affairs: World Population Prospects 2019 (https://population.un.org/wpp/).
9 Chris Horwood, Bram Frouws y Roberto Forin (coords): Mixed Migration..., p. 110.
10 Ibid., p. 111.
11 Ibid., p. 112.