Ayer 116/2019 (4): 13-20
Sección: Dosier
Marcial Pons Ediciones de Historia
Asociación de Historia Contemporánea
Madrid, 2019
ISSN: 1134-2277
DOI: 10.55509/ayer/116-2019-01
© Pablo León Aguinaga
© Esther M. Sánchez Sánchez
Editado bajo licencia CC Attribution-NoDerivatives 4.0 License
Presentación
Pablo León Aguinaga
Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza
pleonag@unizar.es
Esther M. Sánchez Sánchez
Universidad de Salamanca
esther.sanchez@usal.es
La asistencia exterior a la modernización de España en la segunda mitad del siglo xx alcanzó también a las Fuerzas Armadas (en adelante FAS). El contacto con las transformaciones doctrinales, organizativas y tecnológicas de los ejércitos occidentales, así como la familiarización con equipos y valores habituales en los países de la Alianza Atlántica (OTAN), llevaron a los militares españoles, uno de los sectores más reaccionarios e inmovilistas en los primeros años de la dictadura, a convertirse, de manera paradójica, en uno de los más temprana e intensamente internacionalizados. El actual protagonismo exterior tanto de las FAS (misiones de paz, programas de formación e instrucción) como de la industria española de defensa (Airbus Military, Navantia, Indra) no puede ser plenamente comprendido sin antes conocer las decisivas influencias foráneas recibidas durante el franquismo y la transición.
Surgido de un levantamiento militar, el régimen de Franco convirtió a las FAS y a las industrias relacionadas con la defensa en soportes básicos de su autoridad. Puestos clave de la política, la economía y la investigación científica fueron adjudicados a militares, como el Ministerio de Presidencia (Luis Carrero Blanco), la dirección del Instituto Nacional de Industria (INI) (Juan Antonio Suanzes) o la presidencia de la Junta de Energía Nuclear (JEN) (Juan Vigón Suerodíaz, Eduardo Hernández Vidal y José María Otero Navascués) 1. Para evitar posibles pronunciamientos y distribuir el mando, el antiguo Ministerio de Defensa se estructuró en tres nuevos ministerios: Ejército (Tierra), Aire y Marina, que quedaron bajo la doble coordinación del Alto Estado Mayor y del propio Franco. Los gestores de la política económica, siguiendo el modelo de los fascismos europeos, impusieron un proyecto autárquico e intervencionista en el que la industria militar fue una de las grandes privilegiadas, al atribuírsele efectos estimulantes decisivos sobre la demanda y la modernización tecnológica de todo el tejido industrial. Controladas en su mayoría por el Estado a través del INI, las empresas de defensa fueron declaradas de «interés nacional», disfrutando de un trato de favor en el acceso a los inputs intervenidos y escasos, y en la asignación de divisas, permisos de importación y autorización de nuevas inversiones 2.
Pese a todo, el sector español de la defensa adoleció de un enorme retraso frente a las grandes potencias occidentales: los privilegios otorgados a la industria militar no evitaron las restricciones energéticas ni la merma de divisas; el material bélico permaneció durante mucho tiempo en un estado lamentable, dada su insuficiencia, obsolescencia y heterogeneidad; la enseñanza militar tardó en traspasar la frontera de la mera transmisión de anécdotas y gestas; los tres Ejércitos adolecieron de una escasa coordinación, y no existió ningún programa integral de desarrollo a corto o medio plazo. En consecuencia, y pese a la retórica autárquica, el recurso a los capitales, técnicas, equipos, servicios y conocimientos extranjeros se asumió pronto como inevitable, convirtiéndose, desde comienzos de los años cincuenta, en el principal factor de modernización de las FAS.
La asistencia exterior a la modernización de las FAS durante la Guerra Fría ha recibido, sin embargo, una limitada atención historiográfica. Buena parte de la bibliografía académica se ha centrado en cuestiones de política interna, en especial a la hora de documentar cómo contribuyó la institución castrense a sostener la dictadura primero y consentir la democracia después 3. La falta de atención suficiente a la dimensión exterior (las relaciones internacionales de las FAS, el papel de la diplomacia de defensa en la integración occidental de España, la llegada masiva de capitales y tecnologías a la industria militar, el paso de miles de uniformados españoles por escuelas y bases militares extranjeras) ha conducido, de forma inevitable, al desconocimiento o infravaloración de algunos elementos de transformación fundamentales, que convirtieron a las FAS en un protagonista destacado de la evolución económica, política, tecnológica y cultural de España en la segunda mitad del siglo xx.
Los trabajos que, con mayor o menor profundidad, han indagado en los efectos de la asistencia extranjera sobre la modernización de las FAS han girado en torno a Estados Unidos y los Convenios de 1953 4. Con todas sus limitaciones e imperfecciones, los Pactos de Madrid supusieron un salvavidas material y formativo esencial para las FAS, acercaron a España a los parámetros militares occidentales, y marcaron el despegue de la maltrecha industria doméstica de defensa. A cambio de poner su territorio al servicio de los objetivos estratégicos de Estados Unidos, España recibió una asistencia que estimuló la renovación del material militar, la actualización de los procedimientos técnicos y logísticos, y la transformación de la enseñanza y la instrucción de las FAS 5. Los militares españoles tuvieron que ponerse al día en el manejo y mantenimiento de los equipos recibidos, mucho más modernos que los que existían entonces en las tres armas de las FAS. A la vez, los planteamientos doctrinales, los conocimientos tácticos y los sistemas de organización imperantes en las escuelas y centros de adiestramiento nacionales convergieron de forma progresiva con los modelos norteamericanos y occidentales 6. En línea con los intereses de la primera potencia mundial, el Ejército de Tierra resultó menos beneficiado que el del Aire y la Marina, conservando durante más tiempo su situación de atraso material y sus reticencias al ingreso en la OTAN.
Inmersos en el complejo militar norteamericano, los oficiales, suboficiales y especialistas españoles conocieron de primera mano el funcionamiento del estamento castrense en una sociedad democrática estable. No fueron pocos los que se replantearon entonces su visión de la posición de España en el mundo y del papel que el estamento militar debía desempeñar en la sociedad 7, lo que es muy probable que facilitara su actitud positiva hacia las reformas militares realizadas en el marco del proceso de transición a la democracia 8.
También desde la historia económica y desde la historia de la empresa se ha indagado en los últimos años en los modos y efectos de la ayuda americana a España, sobre todo en lo que respecta a la construcción de las bases militares 9 y la modernización de las empresas vinculadas a la defensa 10. El papel de las potencias europeas ha recibido, claro está, un tratamiento historiográfico mucho más reducido que el de Estados Unidos, limitándose a unos pocos artículos sobre Francia 11, Gran Bretaña 12 y la República Federal de Alemania (en adelante RFA) 13. Como en el caso de Estados Unidos, contamos con algunas cifras generales y sectoriales, impresiones transmitidas por los protagonistas, y visiones someras sobre los efectos de la ayuda extranjera en la capacitación técnica y la modernización socioeconómica (e incluso política) de las FAS. Carecemos, sin embargo, de un estudio integrador y comparativo de los grandes actores y procesos, así como de investigaciones contrastadas que a partir de evidencias de archivo avalen o desmientan las impresiones personales y profundicen en los análisis desde una perspectiva transnacional y multidisciplinar.
La posible contribución de la industria militar al crecimiento económico ha sido tradicionalmente objeto de una gran controversia. Cierto es que la producción y exportación de armas suponen grandes flujos de divisas que estimulan la actividad económica, y que las empresas armamentísticas generan innovaciones extrapolables al sector civil. Pero no es menos cierto que el sector de la defensa retrae recursos de la producción, importación y consumo de bienes esenciales, al tiempo que incrementa la deuda, la dependencia y la inseguridad internacionales. La relación entre gasto militar, gasto social y crecimiento económico (el famoso debate cañones frente a mantequilla) ha generado una extensa literatura académica, que no ha llegado a resultados concluyentes más que para épocas y lugares muy concretos 14. Ello deriva en gran medida de la opacidad que rodea al comercio de armas, unida a la dificultad de distinguir entre los usos civiles y militares de muchos de los equipos. Estos aspectos son perfectamente extrapolables al caso de España.
El monográfico que presentamos amplía nuestros conocimientos sobre el alcance de la asistencia exterior a las FAS a partir del análisis de las tres grandes potencias occidentales que durante la Guerra Fría canalizaron esa influencia: Estados Unidos, Francia y la RFA. Estos tres países aprovecharon la asistencia militar para establecer y/o afianzar los contactos con los dirigentes franquistas, desplegar estrategias comerciales para abrir mercados a sus productos, y ganar interlocutores para sus respectivos fines militares, económicos y políticos. Los tres eran conscientes de que, en un régimen como el español de la época, cualquier proyecto de mantener, recuperar o expandir su influencia en España pasaba por llevarse bien con el estamento militar. Las fuentes archivísticas estadounidenses, francesas y alemanas, que irán apareciendo a lo largo de los artículos, nos han permitido paliar los amplios, y muchas veces injustificados, límites de acceso y dispersión de las fuentes militares españolas.
Lorenzo Delgado examina los límites de la modernización militar española, insertándola en el contexto del rearme y adiestramiento de los ejércitos occidentales por Estados Unidos durante la Guerra Fría. Defiende el autor que los Pactos de 1953 garantizaron mejoras en la renovación de los equipos y en la formación de los militares, aunque en una dimensión y a un ritmo menor que los deseados por las autoridades españolas. Las aspiraciones del gobierno franquista se vieron lastradas por el papel subordinado asignado por Estados Unidos a las FAS, el deficiente conocimiento de las modalidades de la ayuda norteamericana, y una improvisación que ralentizó la absorción del armamento, el material y los conocimientos técnicos recibidos. Pablo León estudia el alcance de la asistencia americana a las FAS en el marco de los programas de formación para la «Mutua Defensa» durante los años cincuenta, identificando los orígenes, características y primeras consecuencias del adiestramiento recibido por los cientos de militares españoles que complementaron su instrucción en escuelas militares e instalaciones americanas situadas en Estados Unidos y Europa, o a cargo de instructores desplazados a España.
En aquel escenario de Guerra Fría, Francia y la RFA desplegaron múltiples recursos para recuperar el liderazgo perdido frente a Estados Unidos. El estudio de sus aportaciones en el campo militar corre a cargo de Esther Sánchez y Carlos Sanz. Tras un balance de los principales acuerdos y logros entre las Fuerzas Armadas españolas y francesas, Esther Sánchez aborda uno de los capítulos más destacados en los que se materializó la asistencia francesa: el suministro de aviones Mirage y el adiestramiento de pilotos y técnicos para su manejo y mantenimiento. Carlos Sanz, por su parte, analiza la lógica política, tecnológica y económica de las relaciones militares hispano-alemanas entre 1945 y 1986, demostrando que las transferencias tecnológicas alemanas, aunque inferiores a las norteamericanas o francesas, también contribuyeron a la modernización de las FAS, primero en el ámbito bilateral y privado, y después cada vez más oficial y multilateral en el marco de la OTAN. La firma de los Pactos de 1953 creó en los Ejércitos españoles la necesidad de contar con personal dotado de competencias lingüísticas suficientes para participar en cursos y ejercicios tácticos. Isabel Herrando y Francisco Escribano examinan el proceso de conversión del inglés en lingua franca en el Ejército de Tierra durante la Guerra Fría, en un contexto de atraso generalizado en la enseñanza de idiomas y de predominio inicial del francés. Proponen un exhaustivo repaso de los cambios normativos y metodológicos que se sucedieron desde los años cincuenta hasta los ochenta, y que hicieron posible la participación del Ejército en operaciones internacionales en las condiciones adecuadas.
Desde las últimas décadas del siglo xx, España ha incrementado de manera sustancial su protagonismo mundial en temas militares. Hoy las FAS participan, a nivel bilateral o en el marco de la UE, OTAN, OSCE y otras organizaciones internacionales, en misiones de paz y programas de formación, instrucción y adiestramiento en numerosas regiones de la geografía mundial. La industria, por su parte, liderada por empresas procedentes del antiguo INI, mantiene una posición competitiva en el tejido empresarial de dentro y fuera del país, gracias a su apuesta por la innovación e internacionalización, y a las externalidades derivadas para la industria auxiliar y el sector civil (aeronáutica, electrónica, telecomunicaciones, etc.). No hay duda de que la asistencia extranjera y las relaciones internacionales jugaron un papel determinante en el logro de esas posiciones.
1 Ana Romero de Pablos y José Manuel Sánchez Ron: Energía Nuclear en España: de la JEN al CIEMAT, Madrid, CIEMAT, 2001, y Néstor Herrán y Xavier Roqué (eds.): La Física en la dictadura. Físicos, cultura y poder en España, 1939-1975, Barcelona, Universitat Autònoma de Barcelona, 2012.
2 Elena San Román: Ejército e industria: el nacimiento del INI, Barcelona, Crítica, 1999.
3 Entre los publicados en las dos últimas décadas, son ejemplos destacados los siguientes: Gabriel Cardona: El gigante descalzo: el ejército de Franco, Madrid, Aguilar, 2003; íd.: El poder militar en el franquismo, Barcelona, Flor del Viento, 2008; Javier Fernández: El rey y otros militares. Los militares en el cambio de régimen político en España (1969-1982), Madrid, Trotta, 1998; Bernard Labatut: Renaissance d’une puissance? Politique de Défense et réforme militaire dans l’Espagne démocratique, París, Economica-FEDN, 1993; Francisco Medina: Memoria oculta del Ejército. Los militares se confiesan (1970-2014), Madrid, Espasa Calpe, 2004; Fernando Puell: Historia del Ejército en España, Madrid, Alianza Editorial, 2005; Fernando Puell y Sonia Alda (eds.): Los ejércitos del franquismo (1939-1975), Madrid, Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado-UNED, 2010; Isidro Sepúlveda y Sonia Alda (eds.): Fuerzas Armadas y políticas de defensa: transición y modernización, Madrid, Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado-UNED, 2007; Narcís Serra: La transición militar: reflexiones en torno a la reforma democrática de las Fuerzas Armadas, Barcelona, Debate, 2008, y Miguel Platón: Hablan los militares. Testimonios para la historia (1939-1996), Barcelona, Planeta, 2001. Un estado de la cuestión en Carlos Navajas: «Las Fuerzas Armadas y la sociedad en la España democrática. Un estado de la cuestión», Ayer, 104 (2016), pp. 231-246.
4 Véanse, en especial, Antonio Marquina: España en la política de seguridad occidental, 1939-1986, Madrid, Ediciones Ejército, 1986; Carlos Barrachina: El regreso a los cuarteles: militares y cambio político en España, tesis doctoral, Universidad Nacional de Educación a Distancia, 2002; íd.: El retorno de los militares a los cuarteles: militares y cambio político en España (1976-1981), Barcelona, Institut de Ciències Polítiques i Socials, 2002, y Ángel Viñas: En las garras del águila. Los pactos con Estados Unidos, de Francisco Franco a Felipe González (1945-1995), Barcelona, Crítica, 2003.
5 Más detalles en los artículos de Pablo León y Lorenzo Delgado incluidos en este dosier.
6 Existen numerosas manifestaciones al respecto en la documentación de los organismos militares. También en Miguel Platón: Hablan los militares..., pp. 122-123; Carlos Barrachina: El retorno de los militares a los cuarteles..., pp. 20-21; Gabriel Cardona: El poder militar..., p. 189, y Ángel Liberal: «Cuarenta años después (1953-1993)», Revista de Política Exterior, 35 (1993), p. 185.
7 Así se refleja en las entrevistas incluidas en Miguel Platón: Hablan los militares...
8 Carlos Barrachina: El retorno de los militares a los cuarteles..., pp. 10 y 13-14.
9 Véanse Adoración Álvaro: «Guerra Fría y formación de capital humano durante el franquismo. Un balance sobre el programa estadounidense de ayuda técnica (1953-1963)», Historia del Presente, 17 (2011), pp. 13-25; íd.: La inversión directa estadounidense en España. Un estudio desde la perspectiva empresarial (c. 1900-1975), Madrid, Banco de España, 2012, y Eugenio Torres: Origen, crecimiento e internacionalización de las grandes empresas españolas de la construcción (1900-2008), Bogotá, Cátedra Corona, 2011.
10 Véanse, entre otros, Carmen Erro: El empresario fotógrafo. José Ortiz Echagüe (1886-1980), Madrid, EADS CASA, 2012; Vicenç Fisas: El poder militar en España, Barcelona, Laia, 1994; José María García Alonso: La base industrial de la defensa en España, Madrid, Ministerio de Defensa, 2010; Elena Martínez Ruiz: La intervención del INI en la industria de la defensa durante la autarquía (1941-1959), documento de trabajo de la Fundación Empresa Pública, núm. 9408, 1994; José María Román: CASA: los primeros 75 años, 1923-1998, Madrid, CASA, 1998; Elena San Román: Ejército e industria..., y las publicaciones del Ministerio de Defensa y el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), entre ellas: Industria española de defensa: riqueza, tecnología y seguridad, Madrid, Ministerio de Defensa, 2015, y La industria española de defensa en el ámbito de la cooperación internacional, Madrid, CESEDEN, 2010.
11 Esther M. Sánchez: «Armamento e instrucción militar. Francia y la modernización del Ejército español, 1948-1975», Ayer, 63 (2006), pp. 211-232; íd.: «The French Armament Firms and the Spanish Market, 1948-1975», Business History, 52, 3 (2010), pp. 435-452; íd.: «French Military Action in Spain from Dictatorship to Democracy: Arms, Technology and Convergence», Journal of Contemporary History, 50, 2 (2015), pp. 376-399, y Carlota García: «Las Fuerzas Armadas españolas en la década de los sesenta: ¿Francia, una alternativa al “amigo americano”?», Aportes, 87 (2015), pp. 81-114.
12 Carolina Labarta: «La política británica de venta de armas a España durante el franquismo, 1953-1973», Historia Contemporánea, 30 (2005), pp. 205-216.
13 Carlos Collado: «Planes militares de Adenauer en España: el proyecto de instalación de bases militares de 1960», Espacio, Tiempo y Forma. Serie V, Historia Contemporánea, 4 (1991), pp. 97-116.
14 Estados de la cuestión actualizados en Oriol Sabaté: Military Spending, Institutional Stability and Fiscal Capacity. Spain in Comparative Perspective (1850-2009), tesis doctoral, Universitat de Barcelona, 2015, y José Jurado: «El “dividendo de la paz”. Defensa, economía y gasto social en la España de la segunda mitad del siglo xx», Investigaciones de Historia Económica, 14 (2018), pp. 118-126.