Published 1998-06-15
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Abstract
Moderador (Ramón Villares, Universidad de Santiago de Compostela y Presidente de la Asociación de Historia Contemporánea): Con objeto de ordenar y favorecer el debate, se abre un turno de palabra para que cuantos lo deseen puedan expresar sus opiniones y contrastarlas con los ponentes.
Rafael Valls (Universidad de Valencia): Quisiera comenzar mi intervención refiriéndome al anteproyecto del Ministerio, que tiene dos partes muy claras. Por un lado están los objetivos y los criterios de evaluación; es decir, lo que se pretende lograr y la forma de verificarlo, que apenas han variado con respecto al Decreto de 1991. Sin embargo, hay un cambio importante en relación con los contenidos que se ha querido explicar diciendo se trata de un simple desarrollo de los contenidos anteriores. Pero también existen otras interpretaciones. Si se introducen como contenidos mínimos (obligatorios y prescriptivos) todos los epígrafes del anteproyecto, se condiciona forzosamente la metodología didáctica o, si se prefiere, la forma de trabajar en el aula. Tan ingente cantidad de materia condiciona la forma de enseñar historia. Como esos contenidos deben ser explicados en un tiempo determinado, las clases forzosamente van a ser básicamente expositivas y aceleradas...