Publicado 15-12-1997
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Resumen
En ocasiones, parece como si el hecho de que la voz «intelectual» sólo se haya introducido como sustantivo a finales del siglo XIX implicara que fue entonces cuando los intelectuales nacieron como grupo o categoría social, con conciencia de sí y seguros de su propósito. Intelectuales existieron, sin embargo, antes de los intelectuales, como aquellos political men 01 letters que se las apañaron para sustituir los perdidos favores de la Corte por una incorporation 01 their own. No hay por qué, desde luego, convertir el término en una especie de trascendente histórico y ver intelectuales en todo tiempo y cualquier lugar. Para que haya intelectuales se requiere y basta que esos hombres de letras, o de ideas, sean «libres y compitan en un libre mercado intelectual». Con eso, su presencia se puede remontar a los orígenes del capitalismo, con la autonomía de la sociedad civil respecto del Estado, o por ligarlos a acontecimientos político-culturales, con la Reforma o la Ilustración. Sólo la transformación de la sociedad capitalista en una dirección que amenazaba de frente a la tarea asumida desde la Revolución Francesa como adalides del pueblo y constructores del Estado les hizo tomar una conciencia separada que acabó por hacer sustantivo lo que antes todo el mundo tenía por adjetivo. Pero que los hombres de letras políticos no son invento de final del siglo XIX lo muestra la misma existencia de esa expresión para referirse a un sector social muy activo en todas las revoluciones europeas desde la Reforma: es la intelligentsia tradicional, formada preferentemente por literatos, clérigos, filósofos y artistas...